Problema de salud mental: Depresión

La depresión es uno de los más comunes y más serios problemas de salud mental que enfrenta la gente hoy en día. Millones de personas en el mundo sobreviven en medio de la depresión.
Afecta a ricos, pobres, ciudadanos, campesinos, hombres y mujeres, tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la depresión se convertirá en el año 2020 en la segunda causa de incapacidad en el mundo, detrás de las enfermedades isquémicas (infartos, insuficiencia coronaria, accidente cerebrovascular) mientras que en el año 2000 ocupaba el cuarto lugar.
De ahí que desde los distintos estamentos sanitarios se esté potenciando la investigación para intentar atajar este trastorno mental, cuyo índice de prevalencia, lejos de disminuir, amenaza con incrementarse a medida que transcurra el siglo XXI.

Definición
El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al estado de ánimo y a la manera de pensar, de concebir la realidad. Afecta al ciclo normal de sueño-vigilia y alimentación. Se altera la visión de cómo uno se valora a sí mismo, autoestima, y la forma en que un piensa.

Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza, que puede ser considerado como una reacción normal ante un acontecimiento negativo. Sin embargo, si dicho estado se prolonga en el tiempo o sus síntomas se agravan, impidiendo el desarrollo depresivo, encontramos la importancia de que la persona reciba un tratamiento adecuado.

Tipos de depresión

Al igual que en otras enfermedades, por ejemplo las enfermedades del corazón, existen varios tipos de trastornos depresivos.
Los tres tipos de depresión más comunes son:
- Trastorno depresivo mayor
- Trastorno distímico
- Trastorno bipolar.

En cada uno de estos tres tipos de depresión, el número, la gravedad y la persistencia de los síntomas varían.

Trastorno depresivo mayor
Se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Un episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero por lo general ocurre varias veces en el curso de la vida.

El Trastorno Depresivo Mayor es una enfermedad episódica y recurrente que, sin tratamiento oportuno, evoluciona con un amplio compromiso de funciones físicas y psíquicas, un serio deterioro de la calidad de vida, una tendencia hacia la cronicidad, con una mayor morbilidad general y una elevada mortalidad.

Trastorno distímico
Es un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos (a largo plazo) que no incapacitan tanto, pero sin embargo interfieren con el funcionamiento y el bienestar de la persona.

La característica esencial de este trastorno es un estado de ánimo crónicamente depresivo que está presente la mayor parte del día de la mayoría de los días durante al menos 2 años. Muchas personas con dictimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.

Trastorno bipolar
Éste no es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión).
Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo.

Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros.

Puede llevar a que la persona se meta en graves problemas y en situaciones embarazosas.
Por ejemplo, en la fase maníaca en individuo puede sentirse feliz o eufórico, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras o fantasías románticas.

Síntomas de los trastornos

Síntomas del trastorno depresivo mayor
No todos experimentan la depresión de la misma manera, los síntomas varían según las personas.
La depresión puede ser calificada como leve, moderada o grave dependiendo de la cantidad y gravedad de sus síntomas:

- Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente.
- Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
- Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
- Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
- Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar “en cámara lenta”.
- Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
- Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
- Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.
- Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
- Inquietud, irritabilidad.
- Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, cómo dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

Síntomas del trastorno distímico
Las características asociadas al trastorno distímico son parecidas a las de un episodio depresivo mayor. Varios estudios sugieren que los síntomas más frecuentemente encontrados en el trastorno distímico son:
- Sentimientos de incompetencia
- Pérdida generalizada de interés o placer
- Aislamiento social
- Sentimientos de culpa o tristeza referente al pasado
- Sentimientos subjetivos de irritabilidad o ira excesiva
- Descenso de la actividad, la eficiencia y la productividad
- Síntomas dependientes de la edad y el sexo: en los niños el trastorno distímico parece presentarse por igual en ambos sexos y provoca frecuentemente un deterioro del rendimiento escolar y de la interacción social.

En general, los niños y adolescentes con un trastorno distímico están irritables e inestables, además de tristes. Tienen una baja autoestima y escasas habilidades sociales y son pesimistas.
En los adultos las mujeres son dos o tres veces más propensas que los varones a presentar un trastorno distímico.

Síntomas del trastorno afectivo bipolar
El trastorno afectivo bipolar produce cambios del ánimo patológicos de manía a depresión, con una tendencia a recurrir y a desaparecer espontáneamente.
Tanto los episodios maníacos como los depresivos pueden predominar y producir algunos cambios en el estado de ánimo, o los patrones de cambios del estado de ánimo pueden ser cíclicos, comenzando a menudo con una manía que termina en una depresión profunda.
A algunas personas se las denomina cicladores rápidos porque su ánimo puede cambiar varias veces en un día. Otros presentan lo que se llama “estados mixtos”, en donde los pensamientos depresivos pueden aparecer en un episodio de manía o viceversa.
Cuando el trastorno afectivo bipolar se presenta en niños, generalmente aparece en su forma mixta.

Durante la fase depresiva el paciente presenta:
- Pérdida de la autoestima
- Ensimismamiento
- Sentimientos de desesperanza o minusvalía
- Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados
- Fatiga (cansancio o aburrimiento) que dura semanas o meses
- Lentitud exagerada (inercia)
- Somnolencia diurna persistente
- lnsomnio
- Problemas de concentración, fácil distracción por sucesos sin trascendencia
- Dificultad para tomar decisiones
- Pérdida del apetito
- Pérdida involuntaria de peso
- Pensamientos anormales sobre la muerte
- Pensamientos sobre el suicidio, planificación de suicidio o intentos de suicidio
- Disminución del interés en las actividades diarias
- Disminución del placer producido por las actividades cotidianas

En la fase maníaca se presentan:
- Exaltación del estado de ánimo
- Aumento de las actividades orientadas hacia metas
- Ideas fugaces o pensamiento acelerado
- Autoestima alta
- Menor necesidad de dormir
- Agitación
- Logorrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando)
- Incremento en la actividad involuntaria (es decir, caminar de un lado a otro, torcer las manos)
- Inquietud excesiva
- Aumento involuntario del peso
- Bajo control del temperamento
- Patrón de comportamiento de irresponsabilidad extrema
- Aumento en la actividad dirigida al plano social o sexual
- Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienen un gran potencial de producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas)
- Creencias falsas (delirios)
- Alucinaciones
Los síntomas maníacos y depresivos se pueden dar simultáneamente o en una sucesión rápida en la denominada fase mixta.

Causas de la depresión
La depresión puede producirse por uno o varios factores. Algunas personas tienen mayor probabilidad de tener depresión. Existen diferentes razones que intentan justificar esta predisposición:

1. Herencia
2. Factores bioquímicos
3. Situaciones estresantes
4. Estacionalidad – Trastorno afectivo emocional (SAD)
5. Personalidad

HERENCIA: Cuando hay antecedentes familiares puede heredarse una predisposición biológica. Riesgo mayor en personas con trastorno bipolar. La depresión grave también puede ocurrir en personas que no tienen ninguna historia familiar. Esto sugiere que hay factores adicionales que pueden causarla (bioquímicos, ambientales, psicosociales)

FACTORES BIOQUÍMICOS: La bioquímica del cerebro tiene un papel significativo en los trastornos depresivos. Personas con depresión grave tienen desequilibrios de ciertas sustancias químicas en el cerebro, neurotransmisores. La depresión puede ser inducida o aliviada con medicamentos y, algunas hormonas pueden alterar los estados de animo. No se sabe si el “desequilibrio bioquímico” tiene un origen genético o es producido por estrés, trauma, enfermedad física u otra condición ambiental.

SITUACIONES ESTRESANTES Muerte de un familiar, problemas interpersonales, etc. producirían síntomas de depresión, que mantenidos podrían desencadenar en una depresión clínica.

ESTACIONALIDAD – SDA: Se ha observado que durante los meses de invierno hay personas que desarrollan depresión. Es posible que la reducción de horas de luz afecte.

PERSONALIDAD: Personas con baja autoestima, negativas, con sensación de falta de control sobre circunstancias de la vida y que se preocupan excesivamente, son mas propensas a padecerla.

Depresión según edad y sexo
En la mujer: Estadísticamente la padecen más que los hombres, debido a diferencias biológicas. Los cambios en los niveles hormonales se producen durante acontecimientos asociados a la depresión (cambio de ciclo menstrual, embarazo, aborto,..).Estrógeno y progesterona influyen en el estado de ánimo.

En el hombre: Puede afectar su salud física de forma distinta a la de la mujer. Un estudio reciente la asocia con un riesgo elevado de enfermedad coronaria en ambos sexos, siendo más elevada la tasa de mortalidad por esta causa asociada a un trastorno depresivo, en el hombre.

Alcohol, drogas e incluso el hábito socialmente aceptable de trabajar en exceso podrían enmascarar una la depresión. Manifestada con irritabilidad, ira y desaliento. Difícil de diagnosticar, es más reacio a admitirla y tiene menor probabilidad de padecerla.

En la vejez: Es considera erróneamente un aspecto normal de la vejez. Si no se diagnostica ni se trata, causa un sufrimiento innecesario para el enfermo y su familia. Al médico le describe solo síntomas físicos, siendo reacio a hablar de sus sentimientos, su falta de interés por actividades placenteras, etc.

Los profesionales reconocen que se pueden pasar por alto fácilmente los síntomas, ya que estos pueden deberse e efectos secundarios de medicamentos o de una enfermedad concomitante. El tto. es con medicamentos y psicoterapia que, le ayuda para reducir a corto plazo los síntomas, en sus relaciones cotidianas y es útil cuando no quieren tomar medicación.

En la niñez: El niño deprimido puede simular estar enfermo, no querer separarse de los padres. El niño más grande puede ponerse de mal humor, ser travieso, sentirse incomprendido. Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a otra, resulta difícil saber si esta pasando por una fase de desarrollo o si está deprimido.

Una fase definida de depresión es la denominada “Anaclítica”, tiene lugar en la segunda mitad del primer año de vida en niños que han estado separados de su madre, este tipo combina aprensión, tristeza, llanto, falta de apetito, insomnio y expresiones de desdicha.

Trastorno bipolar
Aparece alrededor de los 25 años de edad, afecta por igual a hombres y mujeres, rara vez a niños. Se desconoce la causa pero es posible que influyan factores hereditarios. Hay diferentes tipos:
- T. Bipolar I: es la forma clásica, periodos de manía discretos alternados con periodos de depresión.
- T. Bipolar II: la fase depresiva predomina y no existe una manía verdadera. Pueden parecer tener depresión
- Hipomanía: periodos de mejora del estado de ánimo y de la energía en los cuales la persona no pierde completamente el contacto con la realidad.

Trastorno distímico
Se desconoce la causa. La sintomatología no es tan severa como la de la depresión. Las personas afectadas se enfrentan casi a diario con los síntomas de estado de ánimo depresivos. Persiste durante años y es más frecuente en mujeres.

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